El gobierno ecuatoriano y los estudiantes en huelga anunciaron este jueves un principio de acuerdo para levantar las protestas que desde hace once días convulsionan a Quito y las cuales dejan hasta el momento un saldo de 159 heridos, 205 detenidos y comercios y vehículos destruidos.
Las partes definieron un pliego de compromisos que incluyen, entre otros, la expedición de un carné de subsidio de transporte para los alumnos, el congelamiento de las tarifas de autobuses, y la excarcelación de los alumnos detenidos.
"Lo importante es que no haya pretextos para que los violentos sigan saliendo a las calles a tirarle piedras a los ciudadanos", afirmó al canal Ecuavisa el ministro de Educación, Raúl Vallejo.
Según el funcionario, el gobierno desembolsará dos millones de dólares para carnetizar a los estudiantes que se beneficiarán del subsidio y vigilará el cumplimiento del mismo por parte de los transportistas.
Sin embargo, los líderes estudiantiles condicionaron el fin de las protestas a un compromiso por escrito del ministro de Gobierno, Alfredo Castillo.
"Lastimosamente el pueblo ecuatoriano ya no cree en la palabra, por lo cual estamos pidiendo que nos entreguen por escrito", indicó a radio Quito Felipe Quishpe, dirigente de la Federación Ecuatoriana de Estudiantes Secundarios (FESE), quien celebró como una "victoria" la flexibilidad del gobierno.
El dirigente agregó que pese al acuerdo "mantendrán en firme su oposición a la firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y contra la permanencia en el país de la petrolera Oxy, envuelta en un pleito legal con el Estado.
"Hacemos un llamado a todos los estudiantes ecuatorianos para que estén luchando en las calles contra el TLC y la Oxy", sostuvo.
Desde hace 11 días, los alumnos universitarios y de secundaria se han trenzado en violentos choques con la fuerza pública en el centro de Quito, que dejan 159 contusos y 205 detenidos, de los cuales 174 fueron dejados en libertad por ser menores de edad (18 años), informó a la AFP un portavoz de la Policía.
A raíz de ello, las autoridades suspendieron las clases de este jueves en todos las escuelas y colegios.
El ministerio de Educación anunció que las clases, suspendidas el jueves al arreciar los disturbios, deberán reanudarse el viernes en todos los establecimientos de la capital a excepción de once colegios, donde las labores están paralizadas hasta segunda orden debido a que sus alumnos participaron en las manifestaciones.
"En los temas del carné estudiantil y del pasaje vemos que el gobierno tiene la voluntad", expresó Andrés Quishpe, dirigente de la Federación de Estudiantes Secundarios (FESE), quien no obstante criticó el tiempo perdido antes de la decisión.
AFP